22 ago. 2011

TRILOGÍA DEL CERDO

SAN ANTÓN Los días son fríos. El invierno continúa. Los cerdos salen de la granja, asustados.

SANMARTÍN. El marrano descansa tranquilo, antes de amanecer el once de Noviembre. Sólo le inquieta el sonido acompasado, al rozar el filo de un cuchillo con la piedra.

CATORCE DE FEBRERO. Los puercos retozan junto a la valla de madera. La noche anterior heló, pero el sol calienta fuerte por la mañana. Los gorrinos están felices junto a sus compañeros mayores. Todos saben que a ningún cerdo le llega su San Valentín.

Empiezo a enlazar los microrrelatos que mandé este año al Premio eñe de Literatura Móvil y así comento que el primero se titula San Antón por un error mío (quería titularlo San Martín pero me equivoqué de santo) y procede de este haiku original:

Final de otoño.
Los cerdos asustados
dejan la granja.

Así que lo corregí en el siguiente, con el título Sanmartín que sí es el propio de la matanza de los cerdos. Si pinchan en el enlace a la palabra, comprobarán que se escriben juntos los dos morfemas de la palabra sanmartín (San + Martín).
En el caso del Catorce de Febrero consiste en jugar irónicamente con la onomástica de Valentín y el día de los enamorados. Y por casualidad escuchamos en una ocasión a una persona en un parque decir y repetir esa frase de "a cada cerdo le llega su San Valentín" con total convicción. Por tanto la idea no es mía, sino prestada.