10 sept. 2013

ANA BOTELLA Y LAS OLIMPIADAS

 
Video subido y reeditado por therealtoniemcee
 
Si las Olimpiadas las defendieran los deportistas quizás no se verían presentaciones como las del sábado pasado. Ojalá hubiera sido elegida Madrid como sede olímpica el año 2020 y conste que no lo escribo por razones patrióticas ni económicas, sino por agradecer el esfuerzo de miles de personas voluntarias que han trabajado para sacar adelante todas las actividades relacionadas con la difusión de la candidatura olímpica, simplemente por su propia convicción.
En el caso de los políticos, ya poco importa que fueran gobernantes u opositores porque la mayoría apoyaban la candidatura de Madrid 2020. Por antecedentes de avaricia característica de la clase (o casta) política se les intuía a todos ellos frotarse las manos ante un posible rebrote de la economía del ladrillo. Es evidente que todos los políticos quieren volver a ganar mucho dinero, igual que lo recibían antes de la crisis, trabajan para ellos mismos y sus familias no para el resto de habitantes del páis. Es complicado no divagar y comentar que los males nos vienen en gran parte de estos profesionales incompetentes del partido al que pertenezcan que, claro está, elegimos en la urnas, esto es la democracia.
Volviendo a las Olimpiadas, hubiera sido bonito tenerlas en Madrid el futuro año 2020, repito, por ese esfuerzo que nunca se recompensa a la gente altruista y porque hay muchas alegrías en los podios deportivos internacionales con deportistas profesionales nacidos en España, como, por ejemplo JAVIER FERNÁNDEZ LÓPEZ, el patinador artístico sobre hielo, de origen madrileño, alguien que se ha hecho a sí mismo gracias a él y a su familia. Pero no por nuestro interés ni al apoyo de los promotores deportivos españoles. Se puede objetar que su disciplina pertenece a los Juegos Olímpicos de Invierno, pero nuestra pasividad ante un campeón mundial de su deporte, mayoritario en varios países como Canadá, Japón o Rusia, demuestra poca pasión por el deporte desde un punto de vista coyuntural y práctico.
Así que lo de Madrid se ha quedado allí, en Buenos Aires. Espero que los voluntarios que apoyaron la difusión de la candidatura se olviden pronto y lo vean como un trabajo que ellos sí han hecho bien. Quizás el COI pide más dinero del que le ofrecían desde las arcas españolas para la candidatura. Añado esto porque hay rumores fundados y permanentes de las millonadas que cuesta pagar lo que piden desde el COI para organizar unas Olimpiadas (aunque no encuentro datos escritos sobre esta hipótesis) En cambio sí hay datos contrastados del dinero empleado en las tres ocasiones seguidas que Madrid se ha presentado a la candidatura. 
Sumando los gastos públicos realizados a tal menester, quizás sea hora de pensar si merece la pena volver a presentarse. O bien rectificar que, como aclara el dicho, lo hacen los sabios pero no los políticos.

Pablo Vázquez Pérez