15 jun. 2012

MISA DEL ALBA


No pudo evitar mirar de reojo la puerta del apartamento porque esa mañana la vecina se asomó súbitamente, santiguándose con determinación. Ignoró a la vieja señora y cuando entró al ascensor su novia le alcanzó para entregarle el alzacuellos. Se despidieron con un largo beso.
Él se colocó la tira de tela blanca mientras bajaba hacia la calle. Suavemente, con sus largas manos, alisó unas arrugas apenas perceptibles de la camisa gris. Al salir del portal se estremeció con el viento frío. Menos mal que la iglesia estaba cerca.

Pablo Vázquez 

Microrrelato publicado en la antología
de la editorial El desván de la memoria.
Información y ventas en los enlaces citados. 

4 comentarios:

  1. ¡Gran micro, Don Pablo!

    Esta es una pieza que -constreñida a lo esencial- contiene una buena carga de crítica. Creo que toda la tensión del micro gravita sobre la palabra "alzacuellos" que resuelve la historia en su segunda línea.

    Un abrazo.

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  2. Pablo este micro juega con las imágenes sugeridas (alzacuellos, Iglesia) y las prohibiciones injustas que no todos cumplen como historia de fondo.
    Me encanta ese libro, es una joyita.

    abrazos

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  3. Pablo, ahora que te has decidido actualizar el blog me verás de vez en cuando por aquí. Tu relato tiene múltiples lectura para mi: La primera es futurista, el día que por fin los curas puedan tener novias. La de que se trata de un cura protestante con vecina católica. Y la tercera, quizás la que has imaginado, la doble vida del sacerdote. Con cualquiera de ellas me quedaría. El relato esta muy bien. Enhorabuena por la publicación. Venga, nos leemos y recuerdos.

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  4. Buenos días.
    Pedro, gracias por lo del alzacuellos, es verdad que tiene importancia la palabra. Loli, también me leí el libro y este micro es de los más flojos, sin falsa modestia. Ximens, tu comentario es prácticamente un microrrelato, y me gustan las tres lecturas. Abrazos.

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Muchas gracias por tus palabras.