8 jul. 2012

TARDE LARGA

...Égica, Witiza y Rodrigo. Ante el pasmo de sus compañeros Pedro había recitado todos los Reyes Godos. En el gimnasio saltó caballo, potro y plinto sin volcarlo; subió la barra fija y la cuerda, las dos a pulso. El dictado sin tachaduras en rojo de la maestra. Los goles que metió en su calle fueron pan comido, arrodillándose ante él hasta los abusones. El regreso a casa por la Gran Vía sin mangantes que lo amenazaran. Al llegar a merendar Pedro fue recibido por doña Emilia, la vecina, que le contó cómo su abuelita había enfermado tanto que su madre había llegado más tarde que los angelitos y se quedaría en el pueblo unos días para despedirla. Al ver a su hermano quinceañero con los ojos enrojecidos y escuchar sollozos en el cuarto de la benjamina, Pedro, a punto de llorar, supo lo difícil que sería mantenerse en la cumbre.

Pablo Vázquez


Microrrelato finalista en el tercer concurso de microrrelatos del Ayuntamiento de Madrid del año 2010: 100 años de la Gran Vía en el enlace podéis leer los ganadores. Y en la página de los finalistas, podéis leer el microrrelato Tarde larga, que es el noveno.