6 ene. 2013

LA LITURGIA



Pablo Vázquez
Y al otro lado de la ventana, nada de nada. El padre Juan dejó de observar la calle, mientras frotaba el vaso y la patena; cogió las formas sin consagrar colocándolas en su cajita, rellenó con vino y agua las vinajeras. Después se ajustó el alba con el cinto, al tiempo que cruzaba los extremos de la estola. Se colocó la casulla, rectificándola desde los hombros.
Descansó unos minutos en la silla y eligió el salmo que recitaría en la ceremonia. Salió de la sacristía y dejó todo el material litúrgico sobre el altar, se santigüó y volviéndose al templo vacío comenzó la misa.

Pablo Vázquez