18 abr. 2013

CASTELLANO ANTIGUO

Primavera de Relatos Indignados, evento

El acusado estaba tan inmóvil, como acorralado en la sala, ante tanta prueba que lo incriminaba. Se desestimaron tanto la suplicación, como el reintegro, por llegar ambos fuera de plazo. Y al postre la huelga, cuyo derecho ejerció como trabajador, tampoco le sirvió como coartada. Así que en un arrebato de lucidez, el propio imputado recordó sus estudios de Filología Hispánica; y el juez -por tanto- echó mano del diccionario cuando escuchó el siguiente alegato en boca del procesado, quien con insolencia, sostenía un barquillo dulce en su mano.

-Señoría, con su permiso sólo me queda decir que me comeré de postre esta leve suplicación, antes de volver a caminar por la huelga en la que buscaré sustento. O quizás tenga que pasear por la cárcel, lugar tal, que fuera un plazo para sufrir mi condena.

Y se dio por concluido el juicio y visto para sentencia.
Pablo Vázquez Pérez


Ya vamos por la segunda jornada del evento Primavera de Microrrelatos Indignados 2013.
Hay muchos textos más que se pueden leer en La colina naranja, y los demás organizadores:
Relatos de andar por casa, Pliegos voladores y Explorando Lilliput.
Desde allí es posible también informarse sobre las bases y otros enlaces interesantes.
En esta ocasión he sacado un microrrelato de archivo que trata la indignación de refilón nada más. Lo bueno es que pinchando las palabras destacadas, se pueden leer las segundas acepciones de los significados de las mismas en el diccionario.