23 abr 2017

EL ENCARGO

Marcelino era un cliente habitual de la librería. Como buen curioso, observaba las estanterías y anaqueles sin rumbo fijo. Después aparecía con algún libro entre las manos. En ocasiones nos mencionaba una novela llamada El pasajero paciente, título del cual no fuimos capaces de encontrar más datos.
Marcelino nos visitaba en tardes calurosas del verano y mañanas inclementes del invierno. También convencía a todos sus amigos y conocidos para que vinieran al local. Siempre que acudía cualquier persona recomendada por él, comenzaba su petición con la misma frase: “busco el libro de mi vida”. Uno se llevó Don Segundo Sombra para sentir el viento de la pampa sobre su rostro. Algunos, más reservados, sufrirían por el enigma de Wakefield. Mientras otros, soñadores, preferían navergar con las Crónicas marcianas. Aunque ninguno se fue tan contento como aquel lector optimista que regresó a preguntar si se habían publicado nuevas aventuras del barón rampante.
Marcelino parecía inmortal, al menos hasta el mes pasado, cuando murió. Nuestra mayor pena fue la de no llegar a encontrarle aquella obra titulada El pasajero paciente, la misma que ahora ocupa el escaparate. Y no la pudimos adquirir antes, más que nada, porque la terminó de escribir unos días antes de fallecer.

Pablo Vázquez Pérez 

19 feb 2017

Candidatos


El joven se afilió por amor a Lola. Solo así podría verla todas las semanas en las asambleas y mítines del partido.
Veinte años después de la ruptura, describió la relación en varios capítulos de su biografía. Así podría verla en cada juicio y vistas orales a las que fue citado como testigo.

Pablo Vázquez Pérez


12 feb 2017

Ternura


Silbaba levemente al dormir.
La joven lo arropó con la manta en el sofá y cuando vio que no era su abuelo, salió de la casa del vecino.

11 feb 2017

Fichaje


El chaval tenía talento, la equipación completa y estaba federado en un gran equipo.
Ahora necesitaba contratar al mejor asesor fiscal.

9 feb 2017

Vigilantes



No vio coches, ni cobradores en las cabinas durante cien kilómetros. Pero hasta que no pagó el último peaje, los lobos no dejaron de perseguirlo.

8 feb 2017

Chapuza



El director de la sucursal mostró su malestar al ver que los atracadores contratados fueron menos efectivos que el viejo guarda jurado.

7 feb 2017

Ética


Entre ovaciones, recogió el premio al banquero del año.
Tras el vuelo de regreso, los policías lo detuvieron para llevarlo a la comisaría.

5 feb 2017

Reclutamiento

El general reclutó a los mejores agentes infiltrados durante la guerra.
Con la paz, tuvo que buscar un equipo superior para eliminarlos.

17 abr 2016

PEPI, LUCI, BOM Y OTRAS CHICAS DEL MONTÓN

(El estudio completo acerca de Pedro Almodóvar puede leerse en este enlace)

Era el mes de agosto del ochenta y cinco, probablemente un miércoles. La tarde se presentaba larga así que fuimos al Groucho, un cinestudio de reestrenos de la Guindalera en Madrid, ya desaparecido, cerca de la Plaza de las Ventas para situarnos mejor. Ahora es un supermercado pero antaño vendían entradas para ver programas dobles y triples. Coincidía con el día del espectador, que ya existía entonces, por lo que nos saldría a menos de doscientas pesetas. Corrijo, a un euro con veinte céntimos por cabeza y entramos para ver Toro salvaje y Rocky 2, pero primero echaban esta. Con la proyección ya comenzada, en pantalla aparecían Pepi y Bom, interpretadas por Carmen Maura y Alaska, a las que conocíamos de verlas en televisión sobre todo. Se pasaban bastante con una mujer llamada Luci, sometida a varias perrerías por aquellas. Allí estábamos dos quinceañeros ajenos a la exigencia de proyectar un porcentaje mínimo de cine español a las salas, para cubrir la cuota de pantalla que compensaba los estrenos extranjeros, casi siempre norteamericanos. Por supuesto nos importaba un bledo todo eso, o que la producción de Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón la hubieran rodado como pudieron en más de un año, con ayuda de músicos, diseñadores, actores profesionales, varios amateurs y técnicos novatos. Nos daba igual que los planos estuvieran pasados de luz en ocasiones y oscuros en otras. Tampoco que se cortara la cabeza en el encuadre de algún personaje mientras dialogaba. No teníamos ni idea de lenguaje cinematográfico, quizás nos sonaba lo del flashback, los efectos especiales y las actrices que estaban muy buenas. Pero la peli era muy divertida, prácticamente un Víbora o un Makoki de los que nos prestaban clandestinamente y escondíamos debajo de la cama. Aunque tuviera un título que parecía sacado de los tebeos de la editorial Bruguera o de alguna producción de los Ozores, nos enganchamos por su dinamismo, de apenas ochenta minutos de duración, con escenas que resultaban frescas, creibles, ensayos de grupos pop malos, la venganza de Pepi con chulas y chulapos haciendo playback de un pasodoble. Rayas de caspa, cocaína en los hombros, telenovela, viñetas y esa modernidad europea que amenazaba con su sombra sobre los suelos de adoquines y las paredes de la posguerra. Si por tener incluso tenía unos anuncios que ya nos hubiera gustado ver en la televisión -hagas lo que hagas PONTE bragas-. Por supuesto nos quedamos a verla entera en el segundo pase, a reírnos de las mismas gracias y a comentarlas después.

Con la trampa de la revisión es fácil comprender que ni su director sería capaz de volver a dirigirla, tampoco que nadie produjera una película tan urgente, sin filtro para abordar temáticas sadomasoquistas y de malos tratos que no pasarían la censura de la intolerancia contemporánea. Una ópera prima espontánea, fragmentada, coherente de milagro y capaz de renovar un cine español de los ochenta que, salvo por este y otros francotiradores, amanecía ya caduco.
Pablo Vázquez Pérez 

Este texto lo podría escribir también mi amigo Carlos. Forma parte de un repaso sentimental que hicimos entre casi una veintena de personas en la web Cinema ad Hoc. Aquí dejo el texto completo y allí está el reducido. Y debajo el trailer.


11 feb 2016

CONSEJILLOS PARA PERDER CONCURSOS XIV

IDEA Nº14
A LA TERCERA VA LA VENCIDA, DE VERDAD
(fracaso reincidente)

Si un microrrelato no ha funcionado en el primer concurso al que lo has enviado, probablemente no lo consiga en el segundo y mucho menos en el tercero al que lo presentes. Resumiendo, el reciclaje funciona con el papel, pero por lo general, no con los microrrelatos. El recorrido de este fueron los concursos de Relatos en cadena (IX Edición) Realidad Ilusoria (el blog) y Wonderland (RNE).
Aprovecho para promocionar el gran blog de Miguel Ángel Page por sus propios relatos:

Foto de portada del blog Realidad Ilusoria
 Destacan especialmente los dedicados al desamor a la duda y al pasado (enlazados quedan)

Tercer intento
Besa su medalla de Nuestra Señora de los Dolores, la que siempre le ha dado tanta suerte. Reza mentalmente un avemaría o lo poco que recuerda, mezclándolo con frases del padrenuestro y del “cuatro esquinitas tiene mi cama”. Se persigna siete veces, al menos.
Luego cierra los ojos.
Terminado el ritual observa la céntrica calle llena de gente y comercios, con la plaza situada al fondo. Calcula la distancia entre su ventana y el palco presidencial, mirando por el teleobjetivo del rifle. Después apunta y espera no cagarla, como ya hicieron Salvador y Matías, los dos mejores de su promoción.
Pablo Vázquez Pérez 

31 oct 2015

CONSEJILLOS PARA PERDER CONCURSOS XIII

IDEA Nº13
A NORMAS CONCRETAS, IDEAS CONCRETAS
(fracaso osado)

En un concurso como el Cuenta 140 cuando se propone un objeto como tema específico para escribir los cuentos, en este caso las tarjetas de crédito es mejor la concreción a la abstracción. Aquí dejo los abstractos con los que participé yo y en este enlace se pueden leer todos los que se presentaron.

Foto del INTEF

#01
Las predicciones del mago que inquietaron al rey fueron los carros volantes, las teas sin llama y que todo su oro cupiera en un pergamino.

#02
El camarero colgó el cartel con el mensaje: “No se aceptan tarjetas”, al entrar los concejales a su bar.

#03
Miraba con tristeza las tarjetas que le habían abierto tantas puertas y ya solo valían para tapar los agujeros de su chabola.

#04
Atracó su yate en el puerto para llegar raudo a la timba de póker. Demostró más carisma que nadie con su baraja de tarjetas oro.

#05
El público se enfureció al descubrir los naipes de la baraja en sus carteras. El mago desapareció con las visas y mastercard en sus mangas.
Pablo Vázquez Pérez

29 oct 2015

CONSEJILLOS PARA PERDER CONCURSOS XII

IDEA Nº12
NO HAGAS GRACIETAS SOBRE LOS JUECES, SON GENTE MUY SERIA
(fracaso consentido, poco común)

Cuando personas anticarismáticas proponen como tema de un concurso el carisma, se escriben nanorrelatos como estos. Y sí, me refiero al Cuenta 140.
 
 
# 01
Ocultaba su falta total de carisma cada vez que ocupaba el cargo de juez.

# 02
Las huellas del arma y los testigos señalaban al acusado. Solo hizo falta un breve alegato de su abogado para que fuera declarado inocente.

# 03
Arrasaba en los medios, en las listas de ventas, en las firmas de sus libros y escribía novelas que nadie era capaz de leer hasta el final.

# 04
Era el más respetado en el pueblo y lo enviamos para promocionarnos a la gran ciudad. Su carisma no le ayudó ni a cruzar un paso de cebra.

#05
Con los manjares intactos, todos los comensales miraban entusiasmados al camarero que preparaba cócteles en el congreso mundial de chefs.
Foto del Glosario Técnico Multimedia del INTEF
Pablo Vázquez Pérez

 

23 oct 2015

CONSEJILLOS PARA PERDER CONCURSOS XI

IDEA Nº11
VÍSTEME DESPACIO QUE TENGO PRISA
(fracaso con sabiduría popular)

Todos debíamos tener prisa para terminar esa semana del concurso, desde el jurado hasta los concursantes, porque ese fue el tema propuesto: la prisa. Y con tanta velocidad no se consiguen historias, solo chascarrillos u ocurrencias.
Ahí va una decena.
Y otro más, las prisas.
Y los que resultaron finalistas.

Foto del INTEF: Juan Antonio Roldán Paul
 
#01
Era el más rápido leyendo las mentes. Ella, la mujer más indecisa. Su relación fue un fracaso.

#02
Le gustaría ver la cara que pondrían todos al leer su nota final.
Si la hubiera escrito, pensó, mientras caía desde el rascacielos.

#03
El día que adelantaron la hora, comenzó a llegar puntual.

#04
Tenía tanta prisa por ganar la votación que retrasó hasta el último día las elecciones.

#05
Donde ponía el ojo había otra muesca.

#06
Pedro el tranquilo, le llamaban. Con sus entregas en el último minuto nunca le quedaba tiempo para agobiarse.

#07
Condujeron tan veloces que consiguieron llegar los primeros al atasco.

#08
Corría cada mañana hasta el metro. Un día se dio cuenta de que saludaba a la máquina que sustituyó a la taquillera, desde el año noventa.

#09
A pocos minutos del comienzo, reescribió la conferencia, preparó la presentación para el público y pulsó “No” antes de guardar todo.

#10
Acelerada, despertó a los niños, les dio sus desayunos y los llevó al colegio.
La esposa de su amante la llamó para dar las gracias.

#11
Aquel profesor tenía los alumnos más atentos, aplicados y callados del instituto. Ninguno le comentó que llevaba puesto el pijama.

Pablo Vázquez Pérez

20 oct 2015

CONSEJILLOS PARA PERDER CONCURSOS X

IDEA Nº10
CUIDADO CON EL COMPROMISO, CADA CUÁL TIENE EL SUYO PROPIO
(fracaso particular)

Pues sí, porque para unos es la familia, para otros hacerse rico, para un jefe lograr objetivos y para sus empleados que los logre... Sería interminable la lista de compromisos, algo tan difícil de definir. Mi compromiso en esta semana de concurso fue ganar. Y sin embargo perdí no una ni dos, sino tres veces que aquí muestro (y en este enlace los finalistas más comprometidos

Boda por compromiso, de Goya (Banco Imágenes INTEF)


Mi hermano siempre nos cubría en el cole, en la calle. Incluso en la guerra, gritando a la tropa enemiga ¡por mí y por todos mis compañeros!
(consejo adicional: cuidado con las alusiones a juegos infantiles caducos)


De camino a la comisaría el conductor miró al autoestopista, dormido, que recogió junto a la frontera.
Y en la glorieta cambió de sentido.
(cuidado con las elipsis) 

Lo decidirían a suertes para que uno del grupo saliera de la cabaña a buscar ayuda en la fría noche. Ninguno quería lanzar la moneda.
  (las frases largas quedan mejor en los formularios)
Pablo Vázquez Pérez  

17 oct 2015

CONSEJILLOS PARA PERDER CONCURSOS IX

IDEA Nº9
EN UN CONCURSO CUYA PROPUESTA SEAN LOS YATES, PUEDES OPTAR POR NOMBRARLOS O NO HACERLO
(fracaso inundado)

Ya sabemos que 140 caracteres no dan para más ni para menos tampoco, sin embargo todo puede suceder en un concurso como el de El Cultural, juzgados como somos por Juan Aparicio Belmonte. Aquí dejo mis dos aportaciones de aquella semana, para naufragar.

Pulsando aquí, los yates finalistas

 
Nadie sabe cómo hizo su fortuna. Ni cómo consiguió su barco. Pero en todas las regatas temen al Azar, su yate.
(tocado)

Al salir de la bodega el polizón vio al difunto capitán, los botes salvavidas lejos y un tifón en el horizonte.
Tiró su moneda al aire.

 (hundido)
 Pablo Vázquez Pérez 

12 sept 2015

CONSEJILLOS PARA PERDER CONCURSOS VIII

IDEA Nº8
SI MANDAS UN MICRORRELATO A UN CONCURSO EN EL QUE TIENES QUE ELEGIR UNA CANCIÓN EN LA QUE SE BASA EL CUENTO, MARCA LA CANCIÓN CORRECTA
(fracaso torpe)
Bueno, quizás no fue la única razón por la que descalificaran este microrrelato, pero en este caso lo envié a la III edición de los relatos con banda sonora del programa La ventana, en la Cadena Ser, con un micro basado en el Should I stay or should I go de The Clash. Y con las prisas marqué otra canción de las tres propuestas, el Marinero de luces de Isabel Pantoja.

La canción pienso que es muy conocida, así que cuelgo aquí una versión distinta que tiene su gracia:


CONSTE QUE ENVIARLO DESPUÉS DE NUEVO CON LA OPCIÓN CORRECTA, TAMPOCO AYUDA
(fracaso doble, muy torpe)

Acto de contrición

Reconoció la silueta oscura al otro lado de la celosía y respondió

- Sin pecado concebida
El feligrés confesó sus crímenes, uno tras otro, a cada cual más atroz que los anteriores y concluyó diciendo
- Ahora que lo sabe todo sobre mí, padre ¿debería matarle o quizás podría perdonarme?
El sacerdote observó el gesto amenazador del hombre y sentenció
- En señal de tu arrepentimiento, ego te absolvo. El Señor te perdonará y los humanos olvidaremos.

Pablo Vázquez Pérez