Mostrando entradas con la etiqueta Getafe negro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Getafe negro. Mostrar todas las entradas

9 dic 2012

SEÑAS DE TINTA


Las manos de uno de los hombres se posaban en la garganta de K. Los guantes de amianto rociados con el ácido sirvieron para borrar las huellas dactilares del asesino. No era buena idea dejar la firma del autor, por muy kafkiana que pareciese.

Pablo Vázquez

Microrrelato colgado un mes y pico después de enviarlo a este V concurso de Getafe Negro. Va a resultar que dicho certamen, por lo que se ha tardado en publicar los microrrelatos presentados, es más de MISTERIO que de Novela negra. 

28 ago 2012

EL CUERPO Y LA SANGRE


El comandante de la Guardia Suiza nunca llegó a cruzar el umbral, sólo pudo alcanzarlo arrastrándose gracias a su conocimiento absoluto de la Santa Sede. El efecto de la droga que había sido inoculada en la sagrada forma, fue fulminante al repartir la comunión. Así, dominado por las alucinaciones, disparó a los otros guardias. Después de matarlos, el comandante llamó al Papa, agazapado y mudo tras el tiroteo.
Los efectos del alucinógeno se extendían por la mente del oficial, ya incapaz de reconocer al tigre blanco y fiero que huía sigilosamente hacia la ventana. Entonces, al grito de advertencia vio cómo el felino se transformaba en un dragón, una amenaza evidente para el Santo Padre que había jurado proteger con su propia vida. El comandante empuñó de nuevo la pistola apuntando al monstruo que trataba de escapar volando. No sabía si le quedarían suficientes balas.
Logotipo Getafe Negro
Pablo Vázquez

Microrrelato colgado en este enlace junto con cientos más, para el concurso de microrrelatos del certamen Getafe Negro del año 2011. La frase propuesta para comenzar fue:
El comandante de la Guardia Suiza nunca llegó a cruzar el umbral.

Enlace para leer los microrrelatos presentados: 

7 jun 2012

SUCESIÓN

El comandante de la Guardia Suiza nunca llegó a cruzar el umbral y se quedó apoyado en el quicio de la puerta, tal como pude ver al contraluz desde mi cama.
- No serán necesarias más bajas, Eminencia Reverendísima. Dentro de poco habrá fumata blanca.
Su castellano resultó ser básico, aunque efectivo, al dirigirse a mí. A pesar del peto metálico que cubría el incómodo uniforme, el comandante mantuvo un ritmo firme y rápido al alejarse, dejando un reguero de sangre proveniente de la espada que portaba a su cintura.
El olor putrefacto del cuerpo inerte de su Santidad, en las dependencias próximas, no fue capaz de distraerme cuando mi mente comenzó a trabajar en futuras encíclicas.


Microrrelato colgado en este enlace junto con cientos más, para el concurso de microrrelatos del certamen Getafe Negro del año 2011. La frase propuesta para comenzar fue:
El comandante de la Guardia Suiza nunca llegó a cruzar el umbral.

Enlace para leer los microrrelatos presentados: