10 may 2014

COMPATIBLE



Son las doce de la noche. Las oficinas están ya vacías. En el edificio solo queda Mario, el vigilante de seguridad. Comienza su ronda por las cuatro plantas y comprueba que todo está en orden. Saca las llaves y abre la puerta de la firma “Wenceslao Z. Abogados”. En la oscuridad, esquiva las mesas y armarios de los pasillos. Entra en un despacho, se asoma por la ventana. No ve ni a un solo ciudadano en la céntrica calle. Desenrolla la persiana de lamas. Enciende una lámpara de sobremesa, extrae su portátil del bolso. Conecta la webcam enfocando el diploma a su espalda y otros reconocimientos del Colegio de Abogados, expuestos en la pared. Se ajusta la toga que sustrae del perchero. Escribe una contraseña y sonríe a cámara, recitando


- Aquí su Abogado Telemático.com. Nuestro baremo es el más económico en la red. ¿Cuál es su consulta?

Pablo Vázquez Pérez

 

El mes de marzo estuve colgado con este microrrelato en la web del VI Concurso de Microrrelatos sobre Abogados. Todo un lujo porque me cogen uno cada dos años y pico. 

Las palabras obligatorias para incluir en el texto fueron: baremo, bolso, telemático, ciudadano, consulta.

31 mar 2014

UNA ENTRADA PARA MARZO

Pues sí, porque dejar vacío este mes el blog, parece un poco deprimente, así que cuelgo a partir de ahora y en entradas posteriores varias participaciones y colaboraciones en otros blogs, certámenes y páginas ajenas.
Hoy comienzo con algunos poemas breves (o muy breves) que mandé al Cuenta 140 estos dos meses, el certamen cuyo jurado es Joaquín Pérez Azaústre. En concreto publico tres que fueron finalistas:



Qué viento trae tu rostro
para llegar a tus sueños mientras el sol espera
y las sombras se hunden.
(tema: la vuelta. Pseudónimo Martes)

La hoja del olmo
danza en el aire mientra el río la observa
sinuoso.
(tema: la tentación. Pseudónimo Zamorano)
Pisamos la fruta madura
cobijados por la sombra
tardía del cerezo
(tema: la tentación. Pseudónimo Pacense)

Los tres y varios más, se pueden leer en estos enlaces:
Y de propina... ota vez La tentación.

Saludos.
Pablo Vázquez Pérez


2 feb 2014

EL COSTE DE LA VIDA



Se juntaron en los bancos de la plaza. Un hombre volvía de la estación de tren. El mayor venía de la entrada de los grandes almacenes. Las mujeres de la puerta de la iglesia. El más joven estuvo tocando la armónica en la zona comercial.
Ilustración de Juan Luis López
Fueron sacando lo que llevaban en los bolsillos de su ajada ropa. Casi todo eran monedas e incluso algún billete. Habían conseguido unos noventa euros. Será suficiente con esto, dijeron.
Le pidieron al más viejo que escribiera, porque su letra era la más bonita. Con la mano temblorosa, anotó unas frases:

“Para Jero, de tus amigos y tu perro Kein.
Murió en la calle, sin que lo supieran su mujer ni sus hijos.
Nosotros nunca te olvidaremos.”

Contaron las palabras. Ahora les faltaría dinero. Reescribieron la esquela.

“Para Jero, zurdo y tuerto.
Tus amigos y Kein, te recordaremos.”
Pablo Vázquez Pérez 

Después de un mes de dudar si seguir con el blog y de estar atraído por el lado oscuro de facebook (allí se está bien pero quita tiempo de más cosas) voy recuperando microrrelatos que colgué en otros lugares como ESTA NOCHE TE CUENTO, que ha renovado su aspecto y ha crecido en contenidos. Con este participé el pasado mes de Noviembre. Creo que el tema eran las palabras y homenajear a Julio Cortázar. Leyendo el cuento se verá que no está conseguida una cosa ni la otra. Lo mejor, como siempre, la ilustración, esta ocasión a cargo de Juan Luis López, cuyo trabajo se puede ver en el blog Ilustraciones para un loco.

30 dic 2013

CUENTO DE NAVIDAD. APP.

Ilustración de Laura Garrido


El fantasma de las navidades pasadas se esfumó después del tiroteo, así que solo le quedaban dos vidas al guerrero.
Seguía en el centro comercial, rodeado por los muñecos de nieve y Papá Noel, todos abatidos junto al hipermercado. Rudolph y los otros renos consiguieron huír con el “Santamóvil” por los aires.
El luchador recargó su rifle con más bolas decorativas. Quizás necesitaría también los látigos de espumillón, para enfrentarse al batallón de santos inocentes, armados con sus petardos, que le esperaban en el bosque nevado. Miró la energía que le quedaba. Ya había consumido por completo el espíritu de las fiestas presentes, así que usaría el del futuro.
Las fanfarrias y villancicos de los ángeles, anunciaban la llegada de los tres magos de Oriente con sus pajes, unos enemigos invencibles. Debería llegar vivo a la última pantalla para comprobarlo.

Pablo Vázquez Pérez

El mes de diciembre en Esta noche te cuento, hacemos diversos homenajes a Charles Dickens, algunos como podemos.
La ilustración, de la mano de Laura Garrido es tan buena como lo han sido durante todo el 2013. Lo mejor es ver su blog De mis bocetos y los vuestros para comprobar su maestría en dibujo.
¡Feliz 2014! y seguiremos publicando por esta bitácora.
 

28 nov 2013

CORSARIOS Y MIMOSOS

El armazón del barco crujió después del viraje brusco y seco, ejecutado con maestría por el capitán de la nave. Orlando se despertó alertado por la chica, cuyo nombre había olvidado. Tampoco recordaba cuántos porros se había fumado la noche anterior, después del concierto. Ella miraba por el ojo de buey un punto aproximándose y aumentando de tamaño en el horizonte. Parecía un yate más veloz que el velero en el que navegaban. La joven, presa de la histeria, chillaba palabras y frases sueltas como Alakrana. Secuestro. Esto es el fin y un repertorio mayor de temores. Continuaba chillando hasta que por la portezuela del camarote se asomó Horacio, el timonel del barco. Los tres subieron a la cubierta. La chica agazapada tras la espalda del capitán y Orlando sin poder reprimir un ataque involuntario de risa. Entre el velero y el yate solamente quedaban varias brazas de distancia. Los tres miraban cómo se acercaba la embarcación con la bandera negra, decorada con una calavera y dos guitarras cruzadas  de color blanco, rematadas por la palabra Corsarios. El lienzo de tela se desplegaba en la barandilla de proa. La tripulación estaba formada por una veintena de tripulantes. Todas eran chicas adolescentes que bramaban el nombre de su ídolo a los cuatro puntos cardinales.
Orlando ya no se reía, presintiendo el abordaje inminente. Sólo podía recordar los días lejanos, cuando cantaba con su banda anterior, Los Mimosos.
Pablo Vázquez Pérez
 
Llevaba más de un mes sin publicar ninguna entrada ni microrrelato por aquí, así que voy a retomar un poco el ritmo perdido.
Así de pronto, salvo el mes de noviembre, durante el que no he colgado nada hasta hoy.
En el blog La siguiente la pago yo, una página sobre todo de relatos humorísticos, me publicaron este Corsarios y mimosos.
Recomiendo visitar ese blog colectivo para leer y reírse un buen rato.