Quizás
las películas no puedan mejorar el mundo, nuestra ciudad o barrio en los que
vivimos. O simplemente, nuestra propia existencia. Pero en ocasiones ayudan a
conseguirlo, y Searching for Sugar Man es un buen ejemplo de esas películas que
lo consiguen.
Su
director y guionista, el sueco Malik Bendjelloul ha realizado su documental,
una ópera prima que resulta tan fascinante como una película de suspense,
empleando recursos narrativos propios de la ficción. Mostrándonos el viaje de
un modesto trabajador y cantautor olvidado que vivió en una ciudad industrial y
deprimida en Detroit (USA), mientras en Sudáfrica sus discos vendían tanto como
los de grupos y estrellas del rock de los años setenta.
Este
film consiguió premios en el Festival de Sundance, los BAFTA y decenas de
galardones, además del Oscar al mejor largometraje documental en la edición del
año 2013. Las críticas han sido favorables y ha llegado al éxito de taquilla en
USA, Suecia y España principalmente. Hay tantos reportajes y material escrito
sobre esta película que quizás solo podamos añadir varias claves que motiven a nuevos
espectadores indecisos, antes de verla en sesiones de homenaje y reestreno, video
doméstico o alguna plataforma de cine a la carta.
Encontrando
las claves de Sugar Man:
- Necesitamos
héroes entre nosotros para guiarnos en una época sin líderes ejemplares. Y la
vida de Sixto Rodríguez resulta ser la de un perdedor desde nuestros
prejuicios. Pero en realidad es alguien extraordinario que, sin imponer ninguna
doctrina ni enseñanza, nos muestra que todo lo que hacemos en nuestras vidas,
ya sea por deber o por vocación, será útil en alguna parte del planeta.
- Esta
utilidad de nuestras vidas, no solo a una escala local, sino planetaria, nos
hace ver que todo está conectado y funciona como una red de causas y efectos
que tarde o temprano vuelven a dar sentido a la existencia de cualquier
persona.
- Es
una historia real que parece fantástica. Aunque suene a tópico, demasiado buena
para ser cierta, un sueño hecho realidad.
- Por
esa misma necesidad de sueños e ilusiones para todos, estemos dormidos o
despiertos.
- Y sobre
todo, porque gracias a esta película, hemos conocido dos elepés musicales
magníficos, con canciones de un autor que aportó la visión de su entorno y un
sentimiento que resurge en momentos de cambio como el que vivimos ahora. Quizás
Rodríguez no llegue a ser ese mito a escala mundial, aunque sí en lugares como
Sudáfica y Australia. Quizás no sea un músico con la formación, presencia,
carrera y virtuosismo de otras estrellas de la música popular. Sin embargo sus
melodías y esas letras sinceras han vuelto para quedarse en esta segunda
oportunidad.