La deja en la mesa y se inclina hacia la cama. En la sábana bajera hay una mancha húmeda y amarillenta. La huele, agita la cabeza en señal de desaprobación y deshace la cama al completo. Sale del dormitorio con las sábanas y el edredón.
Suena un pitido; en la pantalla del ordenador aparecen sucesivamente nueve tableros de ajedrez con jugadas distintas. Por la posición de las figuras, en siete juegos pierden y los otros dos están en tablas. En la esquina inferior del monitor se abren mensajes de chat con fotos de los interlocutores. Son adultos y niños de varias razas, que le escriben en distintos idiomas: Échec et mat/ Checkmate/ Schachmatt /将死/ Scacco matto/ You win/ Ganaste…




