28 abr 2013

ATRACO A LAS CUATRO

Disfrazado de vendedora de manzanas les vigilaba el agente García, junto al conductor quien -a su vez- esperaba al resto de la banda, con la furgoneta en marcha. Los policías Márquez y Vélez se hicieron pasar por un marinero y su novia, y consiguieron reducir a los atracadores a la salida del banco. Les ayudaron en su cometido los compañeros Ramírez, Mora y Murillo, camuflados como un taxista, un cura y un cartero, respectivamente. La operación fue desmantelada con éxito.
Para finalizar el informe solo queda por decir que, a fecha actual, todavía no se ha recuperado el botín.
Pablo Vázquez Pérez

Microrrelato enviado la semana del 22 al 28 de abril de 2013, al concurso Relatos en Cadena del programa La ventana de la cadena SER. Como dudo que llegue a ser seleccionado por los miembros del jurado, lo cuelgo aquí antes del programa del próximo jueves 2 de mayo.

23 abr 2013

EL POLÍTICO DESCONOCIDO

No salió en los periódicos. No apareció en reportajes televisivos. No habló por la radio. Su nombre no ocupó placas en calles, plazas o al pie de ningún monumento. No hay biografías que lo narren, ni poemas que lo glosen, ni canciones que lo ensalcen. Nadie lo recuerda pero hizo bien su trabajo. En su pueblo toda la gente sonríe por la calle.

Pablo Vázquez


Microrrelato publicado en el libro Amigos para siempre
de la Editorial Hipálage (2011)
Datos de contacto y venta, en los enlaces.

18 abr 2013

CASTELLANO ANTIGUO

Primavera de Relatos Indignados, evento

El acusado estaba tan inmóvil, como acorralado en la sala, ante tanta prueba que lo incriminaba. Se desestimaron tanto la suplicación, como el reintegro, por llegar ambos fuera de plazo. Y al postre la huelga, cuyo derecho ejerció como trabajador, tampoco le sirvió como coartada. Así que en un arrebato de lucidez, el propio imputado recordó sus estudios de Filología Hispánica; y el juez -por tanto- echó mano del diccionario cuando escuchó el siguiente alegato en boca del procesado, quien con insolencia, sostenía un barquillo dulce en su mano.

-Señoría, con su permiso sólo me queda decir que me comeré de postre esta leve suplicación, antes de volver a caminar por la huelga en la que buscaré sustento. O quizás tenga que pasear por la cárcel, lugar tal, que fuera un plazo para sufrir mi condena.

Y se dio por concluido el juicio y visto para sentencia.
Pablo Vázquez Pérez


Ya vamos por la segunda jornada del evento Primavera de Microrrelatos Indignados 2013.
Hay muchos textos más que se pueden leer en La colina naranja, y los demás organizadores:
Relatos de andar por casa, Pliegos voladores y Explorando Lilliput.
Desde allí es posible también informarse sobre las bases y otros enlaces interesantes.
En esta ocasión he sacado un microrrelato de archivo que trata la indignación de refilón nada más. Lo bueno es que pinchando las palabras destacadas, se pueden leer las segundas acepciones de los significados de las mismas en el diccionario. 

15 abr 2013

CANTANDO LOS TEMAS



El profesor escuchaba atentamente a los dos mejores alumnos que tuvo jamás, debatiendo por turnos en la sala. Uno era el abogado. El otro era el fiscal. Ambos mirándose como los púgiles furiosos del cualquier cartel promocional de boxeo, a punto de empezar el combate.

Cada viernes por la tarde, durante mucho tiempo, estos dos licenciados preparaban los temarios de la oposición en su despacho, igual que si fuera una cadena de montaje, con vertiginosa explotación, repasando primero los capítulos comunes y luego los específicos.

Ahora, varios años después, el viejo maestro observaba concentrado en un silencio profundo e incómodo, casi táctil. Declararía como imputado ante uno de sus discípulos. En esta ocasión se encontraba sentado al otro lado del tribunal, esperando la sentencia.
Pablo Vázquez Pérez

Sigo recuperando microrrelatos de abogados que no cayeron en su web. Este trató de participar en el Cuarto Concurso de Microrrelatos sobre abogados en noviembre de 2011. Las palabras impuestas fueron: táctil, profesor, cartel, explotación, sentencia.

11 abr 2013

EL MARIDAJE



Los cuatro viajeros se acababan de conocer en el bar y comieron juntos a la mesa. Al inglés le gustaba el amontillado. La rusa saboreaba el manzanilla mientras mascaba aceitunas. El camerunés reía al cuarto trago de jerez. Y el canadiense les invitó a otra ronda, con su moscatel incluído.

No entendían todo lo que decían, pero disfrutaban entre gestos y palabras que les sonaban graciosas y universales.

Las manchas de vino sobre el mantel dibujaban una bandera multicolor, de marcas ámbar, caoba y burdeos, de aros que se combinaban formando franjas oscuras, al caer la tarde.
Museo del Ferrocarril (Madrid)



Pablo Vázquez Pérez
Ya está colgado en la web de la Manchonería en el concurso de los sentidos (del gusto en este caso) aquí.