30 dic 2013

CUENTO DE NAVIDAD. APP.

Ilustración de Laura Garrido


El fantasma de las navidades pasadas se esfumó después del tiroteo, así que solo le quedaban dos vidas al guerrero.
Seguía en el centro comercial, rodeado por los muñecos de nieve y Papá Noel, todos abatidos junto al hipermercado. Rudolph y los otros renos consiguieron huír con el “Santamóvil” por los aires.
El luchador recargó su rifle con más bolas decorativas. Quizás necesitaría también los látigos de espumillón, para enfrentarse al batallón de santos inocentes, armados con sus petardos, que le esperaban en el bosque nevado. Miró la energía que le quedaba. Ya había consumido por completo el espíritu de las fiestas presentes, así que usaría el del futuro.
Las fanfarrias y villancicos de los ángeles, anunciaban la llegada de los tres magos de Oriente con sus pajes, unos enemigos invencibles. Debería llegar vivo a la última pantalla para comprobarlo.

Pablo Vázquez Pérez

El mes de diciembre en Esta noche te cuento, hacemos diversos homenajes a Charles Dickens, algunos como podemos.
La ilustración, de la mano de Laura Garrido es tan buena como lo han sido durante todo el 2013. Lo mejor es ver su blog De mis bocetos y los vuestros para comprobar su maestría en dibujo.
¡Feliz 2014! y seguiremos publicando por esta bitácora.
 

28 nov 2013

CORSARIOS Y MIMOSOS

El armazón del barco crujió después del viraje brusco y seco, ejecutado con maestría por el capitán de la nave. Orlando se despertó alertado por la chica, cuyo nombre había olvidado. Tampoco recordaba cuántos porros se había fumado la noche anterior, después del concierto. Ella miraba por el ojo de buey un punto aproximándose y aumentando de tamaño en el horizonte. Parecía un yate más veloz que el velero en el que navegaban. La joven, presa de la histeria, chillaba palabras y frases sueltas como Alakrana. Secuestro. Esto es el fin y un repertorio mayor de temores. Continuaba chillando hasta que por la portezuela del camarote se asomó Horacio, el timonel del barco. Los tres subieron a la cubierta. La chica agazapada tras la espalda del capitán y Orlando sin poder reprimir un ataque involuntario de risa. Entre el velero y el yate solamente quedaban varias brazas de distancia. Los tres miraban cómo se acercaba la embarcación con la bandera negra, decorada con una calavera y dos guitarras cruzadas  de color blanco, rematadas por la palabra Corsarios. El lienzo de tela se desplegaba en la barandilla de proa. La tripulación estaba formada por una veintena de tripulantes. Todas eran chicas adolescentes que bramaban el nombre de su ídolo a los cuatro puntos cardinales.
Orlando ya no se reía, presintiendo el abordaje inminente. Sólo podía recordar los días lejanos, cuando cantaba con su banda anterior, Los Mimosos.
Pablo Vázquez Pérez
 
Llevaba más de un mes sin publicar ninguna entrada ni microrrelato por aquí, así que voy a retomar un poco el ritmo perdido.
Así de pronto, salvo el mes de noviembre, durante el que no he colgado nada hasta hoy.
En el blog La siguiente la pago yo, una página sobre todo de relatos humorísticos, me publicaron este Corsarios y mimosos.
Recomiendo visitar ese blog colectivo para leer y reírse un buen rato.

23 oct 2013

NUBES

Hace dos semanas enviamos varios nanorrelatos al Cuenta 140 de El Cultural del periódico El Mundo. Aprovecho para copiar los comentarios del jurado Juan Aparicio Belmonte, sobre algunos de ellos, (destacados y en letra cursiva) Es una buena forma de anotar fallos y reírse de uno mismo. Esto ayuda a mejorar. A continuación los "nanos":
#43 El pintor callejero llenaba de nimbos sus lienzos, bajo un sol radiante.
El día que murió, comenzó a llover.
Y el diluvio continúa.

#53 Unos osos… Ahora se gritan… El águila persigue a la rana… Papá, la ha cogido del pelo… Las nubes desaparecen… Mamá no dice nada, papá corre.
Llegado a este punto no me queda más que emular a don José Ortega y Gasset, y decir aquí y ahora: No es esto, amigos, no es esto. Este humilde juez propuso el advenimiento de las nubes con su decisión procesal y con lo que es más eficaz aún, con su esperanza, y se dice ahora entre desasosegado y descontento: No es esto, amigos, no es esto. Cuentos incomprensibles (hay tantos): como el 53, (Juan Aparicio Belmonte)

#213 Varias noches después, las nubes se disiparon. Los tres reyes en sus camellos, pusieron rumbo hacia la estrella fugaz que no cesaba de caer.

#324 Bólidos, barcos, guerreros y dragones. Los juguetes flotaban en las nubes, hasta que don Pedro nos encontraba y volvíamos al reformatorio.

#352 Me acerqué a ella tímido, como un cirro. Nos enamoramos poco a poco, por estratos. Fuimos nimbos ardorosos. Y como cúmulos, nos separamos.
Rayos y truenos, no sabía que los cirros fueran tímidos. Ni que los nimbos ardorosos. 
¿Para cuándo celajes codiciosos? (Juan Aparicio Belmonte)

Pablo Vázquez Pérez
Se acabaron estas nubes... Foto de Pablo Vázquez

21 oct 2013

UN BLOG ARTESANO

Nadie me ha preguntado hasta hoy porqué tenemos este subtítulo debajo del título principal "Un blog artesano". La respuesta es solo que por humor, por pura broma. Nada de lo que hacemos aquí resulta artesano, tal como lo podríamos entender hasta finales del siglo XX. Pero incluso al revisar la definición académica de la RAE, Sin Bulla entraría en una categoría casi artesanal por usar métodos mecánicos. Mi manera de escribir o componer estos artículos, responde a un trabajo de copiar y pegar textos que ya suelo tener escritos previamente. O son textos, relatos, microrrelatos y poemas que envié a concursos o publiqué en otras páginas y revistas. Además muchos los programo para una fecha y hora determinados de antemano.
Esta entrada en concreto, es de las pocas que elaboro y publico en directo, sin "corta y pega". Ojalá alguien aguante hasta las últimas líneas, aunque comprendo que este espacio no tiene mayor importancia que la que yo pueda encontrar.
Sigo pensando que este blog tiene que ser de nuevo una bitácora, pero claro, eso significa empezar a "contar batallitas" y bueno, los lectores se cansan y merecen el mayor de mis respetos, ya que se molestan en asomarse por aquí y seguirnos. Es curioso, suelo referirme en primera persona del plural, como si este blog lo escribiéramos varios autores, cuando suelo ser yo el único que lo hace. Sin embargo, sí he publicado varios haikus o poemas cortos, escritos por otras personas, tal como se puede leer en la categoría de Colaboraciones (pulsando el enlace)
Tengo pendientes por publicar algunas intervenciones conjuntas o, para decirlo de una forma más coyuntural, algunas sinergias creativas entre otras páginas y autores que conocemos. Como veis vuelvo al plural y la razón es porque este blog lo escribimos tanto yo, como los que leéis y comentáis. O simplemente os asomáis. Empiezo a pecar de sensiblero y a usar lugares comunes, así que abreviaré.
Como podéis comprobar, he divagado más de la cuenta, con alevosía, por lo cual no me extiendo en más párrafos. Se habla en las redes y foros del fin de los blogs. Que se acaban y las redes sociales y el WASSAP se llevan todo el interés. Sí, los blogs perecen, aunque este sigue. Ojalá os guste la nueva cabecera. Animaos a visitar otras páginas que están enlazadas en la columna derecha porque merecen la pena. Y os agradezco muchísimo a todas y todos los comentarios que me habéis enviado todo este tiempo y he ido contestando, espero que todos. Sonará otra vez a tópico, pero cualquier comentario es bueno, sea crítico o adulador, de verdad.
Pablo Vázquez Pérez

Una cabecera antigua

29 sept 2013

LA PICADURA


A grandes zancadas sobre las olas, se escapaba asustado, tropezando y hundiéndose en el agua, mientras la enorme medusa contraía sus tentáculos y saltaba amenazadora.
El abogado se incorporaba entonces, sudando. Tenía la misma pesadilla todos los días, cuando visitaba a su cliente en la cárcel. El preso, ensimismado, dibujaba peces, moluscos, y esas medusas terroríficas. Es lo único que hacía hasta que se suicidó.
El letrado guardaba uno de los cuadernos ilustrados en su mesilla de noche, por respeto al difunto. Y al despertar siempre se preguntaba porqué le escocía el brazo, azotado por una descarga eléctrica y sinuosa que cicatrizaba sobre su piel.

Pablo Vázquez Pérez 
 
Comienza otra temporada de Relatos en Cadena, con esta son siete ya. Emepezamos a mandar futuros despojos del REC. La frase "a grandes zancadas sobre las olas" es un regalo de Ignacio Rubio Arese, ganador de la VI Edición.